martes, 21 de mayo de 2013

Comentario numero dos, La casa de Bernarda Alba


                 a. Localización

       La generación de 1927 se caracteriza por conjugar a varios poetas y artistas cuyo periodo de actividad está caracterizado y profundamente marcado por la guerra civil española, y que por varios motivos tuvieron que permanecer en España a pesar de la poca o nula afinidad con el régimen franquista, Federico García Lorca se encuentra en la corriente denominada pluralista o neo pluralista, terminó referente a una característica particular en la métrica poética o lírica más bien tradicional. Esta generación del veintisiete, se caracteriza en la actualidad por la amistad y camaradería de varios de sus miembros, por ejemplo la relación de Rafael Alberti, Federico García Lorca y Emilio Prados, quienes incluso vivieron juntos de jóvenes hacia el año 1924. Lazos de amistad como estos se mantuvieron en pie incluso luego de la cruenta guerra civil española y produjo, durante toda la existencia de la generación un intercambio natural de ideas ya fuese directamente o por medio de la correspondencia. El surgimiento de esta generación literaria se produce en 1927 durante la conmemoración centenaria de Góngora en la ciudad de Sevilla a pesar de las afinidades personales anteriores de varios autores y artistas de dicha congregación por ejemplo en la publicación de material en importantes revistas hasta la aparición de órganos de difusión propios, como fue la revista litoral, revista distribuida por Altoaguirre en cooperación con varios miembros de la generación de 1927 y dirigida a un público minoritario. En cuanto a los aspectos prácticos, la generación del veintisiete se caracteriza por una confianza ante el arte como principio de creación y profundización de la vida, este último principio se conoce como la “conciencia artística”. También se destaca la deshumanización plasmada en el desprecio del sentimentalismo. Finalmente, podemos señalar que la Generación de 1927 siempre siguió dos tendencias fundamentales, por un lado la pureza y por otro el tradicionalismo de la literatura Española. 

       Federico García Lorca, nacido en la ciudad española de Granada el  5 de junio de 1898, fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, fue asesinado en 1936 luego de la guerra civil española. Entre sus obras más importantes se encuentran La casa de Bernarda Alba, estrenada el ocho de Marzo de 1945 en el teatro avenida de Buenos Aires, Yerma, Bodas de sangre y su amplio contenido de poesía, donde se destacan Libro de poemas, oda a Salvador Dalí y seis poemas Gallegos. 
La obra trata sobre una familia más o menos adinerada en un pequeño pueblo español, donde una madre se esmera constantemente por limitar y reprimir a sus hijas luego de la muerte de su padre forzándolas a vivir un luto de 8 años en contra de su voluntad. Esta represión, causa en las hijas, especialmente en la menor un profundo deseo de libertad e independencia, lo que se ve plasmado en las actitudes sexuales y femeninas de las jóvenes.



 El primer acto de la casa de Bernarda Alba corresponde a una introducción y fijación general de las principales temáticas de la obra. Comienza con el final del velorio del marido de Bernarda Alba y presenta a modo de contextualización los puntos de vista de las criadas de la familia, quienes presentan su repudio frente a la imagen autoritaria y violenta de Bernarda Alba hacia quienes la rodean. Este repudio generalizado se verá exaltado ante la imposición del encierro hacia sus hijas que paulatinamente desarrollan un pesimismo y una profunda tristeza frente a su falta de libertad impuesta por su madre. El fragmento representa de buena manera esta soledad y tristeza de las jóvenes en conjunto con el pesimismo impregnado en la imagen femenina sometida de la época.


 Martirio, Amelia y posteriormente Magdalena  entablan un diálogo cargado de pesimismo y tristeza, no se presentan dispuestas a superar la violencia e imposición autoritaria de su madre Bernarda a diferencia de su hermana menor Adela, que representa la rebeldía y la resistencia ante dicha tiranía.

b. Tema: El tema del fragmento corresponde al pesimismo de las hijas de Bernarda Alba, transcrito en la soledad y en conjunto con elementos culturales de la España previa a la Guerra civil.

c. Estructura: El fragmento consta de 59 líneas en total y corresponde a un dialogo entre tres hermanas.  Se divide en tres apartados.

d. Apartados: Como se mencionó anteriormente, el fragmento se divide en tres apartados principales. El primero abarca desde el comienzo del texto hasta la línea diecinueve (dichos de Martirio) y muestra a Adelaida como símbolo de la desdicha femenina inevitable.  Desde la intervención de Amelia en la línea veinte, cambia el enfoque temático de la conversación a una crítica de la figura machista muy común en la época, este segundo apartado cierra en la línea número treinta y ocho con una exclamación de Amelia. El último apartado abarca desde la línea número treinta y nueve con el ingreso de Magdalena al lugar, hasta el final del fragmento en la línea número cincuenta y cuatro, el subtema de este último apartado enfatiza mediante la figura y los dichos de Magdalena el pesimismo y la resignación femenina.

e. Análisis por línea:
Desde las primeras líneas del fragmento, se pueden identificar diversos recursos literarios que enfatizan el mensaje temático de la obra, en las líneas número tres y cuatro se fija el tema del primer apartado Amelia y Martirio conversan en un tono tremendamente pesimista sus condiciones actuales. Martirio menciona en la cuarta línea que hace las “cosas sin fe, pero como un reloj”, esta frase incluye una comparación referente a la sumisión de las hermanas ante el pesimismo reflejado en el resto de la frase. Se observa más adelante una pregunta retórica realizada por Amelia que refleja el dialogo femenino común como antesala a la próxima hipérbole en la línea número ocho que exalta la desdicha femenina, incluida en el tema del primer apartado. Lo anterior se ve exaltado más adelante en la Personificación hiperbólica dicha por Amelia en referencia a la crítica frente a la imagen femenina de la época. Se señala la temática principal de la obra, el miedo generalizado a la figura de Bernarda Alba que implícitamente representa la figura masculina imponente de la época, las puñaladas del asunto personifica en dolor y el resentimiento de la mujer forzada y limitada provocado por la figura masculina, en este caso, el padre de Adelaida quien se casó con una mujer que murió de loca, esa última característica corresponde a un hipérbole en representación de la condición de culpabilidad femenina o en otras palabras la responsabilidad de la mujer impuesta por el culpable legítimo.
 Ya en el segundo apartado, tras una prolongada intervención de Martirio analizada anteriormente, el enfoque temático del dialogo entre las dos hermanas pasa de ser el pesimismo propio a ser una crítica a la figura machista e injusta de la época, enfoque temático definido en las primeras dos líneas del segundo apartado. Martirio, a diferencia de su hermana Amelia utiliza caracterizaciones y un lenguaje más violento y resentido frente al símbolo de imposición masculina mientras Amelia mantiene una postura retraída y pasiva  prevaleciente en grandes pasajes de la obra. Esta violencia y resentimiento correspondiente a la postura de Martirio se ve plasmada de especial manera entre las líneas veintisiete y treinta, donde declara  en un comienzo lo siguiente,  “Es preferible no ver a un hombre nunca”, clara referencia hiperbólica a la distancia de su familia ante la figura del hombre,  característica resaltada por la repetición de la palabra miedo, donde se suma a dicha distancia familiar una postura personal de Martirio. Finalmente, se observa otra hipérbole con respecto a la misma distancia de la familia ante la imagen masculina. Amelia contradice a su hermana Martirio, intenta convencerla de que es muy categórica en su pesimismo, pero no obtiene buenos resultados y acaban por compartir una opinión crítica de la imagen masculina egoísta y aprovechadora, situación marcada por una metáfora (cosa de lenguas) durante la defensa del argumento por parte de Martirio y finalmente, una frase hiperbólica que resume de cierta manera el descontento y resentimiento de las jóvenes ante la injusticia impuesta por la imagen masculina, esta frase hiperbólica contiene una comparación que enfatiza de forma violenta la imagen de la mujer de la época frente a la mirada del hombre dominante.
Finalmente, la entrada de Magdalena en la línea treinta y nueve abre el tercer y último apartado donde prevalece el pesimismo y la desgracia femenina plasmada particularmente en la nueva integrante de la conversación, Magdalena. En la línea número cuarenta tres se exalta este pesimismo y la postura impotente de Magdalena que de cierta manera rompe el esquema tímido y sumiso de sus hermanas, entre las líneas cuarenta y tres y cuarenta y ocho realiza una declaración de tristeza y nostalgia ante el pasado y presenta su des conformismo y pesimismo ante su escenario actual incluyendo una hipérbole al finalizar sus dichos en referencia a su impotencia frente a la vida. Finalmente, reitera su posición a pesar de la intervención incluso religiosa de sus hermanas, que constituyen una de las temáticas generales de la obra.

f. Conclusión:
En base al análisis y a la contextualización del fragmento, se confirma el carácter trágico de la obra en referencia al género correspondiente a la tragedia Griega, el cual siempre finaliza con la imposición del destino inevitable sobre el ser humanos a pesar de sus esfuerzos y condiciones. En este caso las hijas de Bernarda Alba representan la voluntad y el esfuerzo de los humanos por sobreponerse a la adversidad que finalmente termina por imponerse y provocar un trágico desenlace. Particularmente este fragmento enfatiza el carácter pesimista y triste de tres de las hermanas, sometidas a la voluntad de su madre, Bernarda, que representa tanto la imagen masculina de la época como la posición insuperable e inevitable del destino de las personas. Además, debido a cierto carácter religioso en las intervenciones  de Amelia y Martirio en conjunto con la intervención nostálgica de Magdalena en el tercer apartado, se plasma de manera consistente el objetivo o ideal literario de la generación del veintisiete que plantea una restauración de la cultura clásica española.



martes, 7 de mayo de 2013

Comentario numero tres, "La casa de Bernarda Alba"


La casa de Bernarda Alba.
Pablo Pinto y Javier Pavón.


1. Localización: La generación de 1927 se caracteriza por conjugar a varios poetas y artistas cuyo periodo de actividad está caracterizado y profundamente marcado por la guerra civil española, y que por varios motivos tuvieron que permanecer en España a pesar de la poca o nula afinidad con el régimen franquista, Federico García Lorca se encuentra en la corriente denominada pluralista o neo pluralista, termino referente a una característica particular en la métrica poética o lírica más bien tradicional. Esta generación del veintisiete, se caracteriza en la actualidad por la amistad y camaradería de varios de sus miembros, por ejemplo la relación de Rafael Alberti, Federico García Lorca y Emilio Prados, quienes incluso vivieron juntos de jóvenes hacia el año 1924. Lazos de amistad como estos se mantuvieron en pie incluso luego de la cruenta guerra civil española y produjo, durante toda la existencia de la generación un intercambio natural de ideas ya fuese directamente o por medio de la correspondencia. El surgimiento de esta generación literaria se produce en 1927 durante la conmemoración centenaria de Góngora en la ciudad de Sevilla a pesar de las afinidades personales anteriores de varios autores y artistas de dicha congregación por ejemplo en la publicación de material en importantes revistas hasta la aparición de órganos de difusión propios, como fue la revista litoral, revista distribuida por Altoaguirre en cooperación con varios miembros de la generación de 1927 y dirigida a un público minoritario. En cuanto a los aspectos prácticos, la generación del veintisiete se caracteriza por una confianza ante el arte como principio de creación y profundización de la vida, este último principio se conoce como la “conciencia artística”. También se destaca la deshumanización plasmada en el desprecio del sentimentalismo. Finalmente, podemos señalar que la Generación de 1927 siempre siguió dos tendencias fundamentales, por un lado la pureza y por otro el tradicionalismo de la literatura Española. 
Federico García Lorca, nacido en la ciudad española de Granada el  5 de junio de 1898, fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, fue asesinado en 1936 luego de la guerra civil española. Entre sus obras más importantes se encuentran La casa de Bernarda Alba, Yerma, Bodas de sangre y su amplio contenido de poesía, donde se destacan Libro de poemas oda a Salvador Dalí y seis poemas Gallegos. 
La casa de Bernarda Alba, fue escrita por García Lorca en 1936, pero fue presentada a post-mortem del autor el día 8 de marzo de 1945 en la ciudad de Buenos Aires. La obra trata sobre una familia relativamente adinerada en un pequeño pueblo español, donde una madre se esmera constantemente por limitar y reprimir a sus hijas luego de la muerte de su padre forzándolas a vivir un luto de 8 años en contra de su voluntad. Esta represión, causa en las hijas, especialmente en la menor un profundo deseo de libertad e independencia, lo que se ve plasmado en las actitudes sexuales y femeninas de las jóvenes.
El acto tercero, donde se encuentra inserto el fragmento corresponde al quiebre final y el posterior trágico desenlace situacional debido a la insostenible represión de Bernarda Alba hacia sus hijas, este quiebre y desenlace se personifica puntualmente en la hija más joven de la tiránica madre, Adela. El fragmento se encuentra inserto previamente al desenlace de la obra, de alguna manera el dialogo provoca y condiciona el trágico final de la obra.

2. Tema: El tema del fragmento es la contraposición entre el anhelo de libertad representado por Adela y la sumisión inquebrantable y forzada ante el ideal machista impuesta por la época.

3. Estructura: El fragmento corresponde a un diálogo de cincuentaidos líneas entre las hermanas Adela y Martirio, se divide en dos escenas.

4. Apartados: El fragmento se divide en cuatro apartados, el primer apartado abarca desde el comienzo hasta la línea número ocho y corresponde a la introducción al conflicto entre las dos hermanas. Desde la línea número nueve hasta la número veintitrés se observa la imposición de Adela ante la represión cuando hace frente a su hermana de manera directa. El tercer apartados abarca desde la línea número veinticuatro hasta la treintainueve y es donde ocurre el clímax de la disputa, por un lado Martirio declara el quiebre en las relaciones con su hermana con motivo de la presión que esta última ejerce constantemente sobre ella. Finalmente, la disputa intra fraternal se extiende indefinidamente tras involucrarse situaciones emotivas y personales de ambas partes.

5. Análisis por línea: Desde el comienzo del fragmento se observa la introducción del conflicto entre Martirio y Adela que interviene desde la tercera línea, en la quinta y sexta línea ocurre una confrontación importante, Adela desprecia a su hermana Martirio declarándola incompetente y ella en defensa, la ataca verbalmente; Esta primera confrontación desemboca en la fijación temática del primer apartado que ocurre en las líneas siete y ocho, donde Adela persiste en sus ataques hacia Martirio quien impone como solución hablar y tomar acciones mayores a nivel familiar en contra de las deshonras de Adela. Ya desde el comienzo del segundo apartado en la línea veintitrés, el intenso dialogo comienza a profundizar en ciertos temas y en la relación entre las hermanas, Adela utiliza una personificación para exponer su actual anhelo de libertad y descontento  tras declararse como más capaz frente a su hermana. Martirio adopta una posición defensiva y retraída frente a los ataques de su hermana, utilizando una metáfora hiperbólica en la línea número doce en forma de crítica a la figura masculina y dominante de la época. Adela contesta mediante el uso de una nueva metáfora la preferencia sentimental de Pepe hacia ella sobre los cuestionamientos de Martirio, quien persiste en su afán por defender una situación impuesta por el contexto haciendo una alusión concreta de la situación familiar y posteriormente introduciendo en la línea dieciséis lo que sucederá posteriormente en relación al conflicto; Ya en la línea numero diecinueve con la reiteración expresiva de Adela con respecto a su convicción y seguridad se comienza a materializar el punto de máxima inflexión o clímax del conflicto cuando Martirio mediante  metáforas hiperbólicas acaba por confesar su real posición y sentimiento, situación cortada por una intervención hiperbólica y prolongada de Adela que de cierta manera encierra y fuerza a su hermana a la confesión concreta en la línea número veinticinco, abriendo de esta manera el tercer apartado, se observa una inmediata fijación temática del apartado en la línea numero veinticinco con la confesión concreta y forzada de Martirio quien no logra resistir ante la presión de su hermana Adela quien la califica anteriormente de débil, Adela emprende una nueva intención de apaciguamiento y comprensión hacia su hermana Martirio mediante la reiteración en la línea numero veintiséis, intención inmediatamente repudiada por Martirio quien se muestra más directa ante este escenario donde ya no tiene nada que ocultar como en los pasajes anteriores mediante una intervención más extensa que sus demás dichos y que contiene metáforas en referencia a este repudio y rechazo hacia su hermana, situación que de cierta manera extiende indefinidamente la disputa y el conflicto intra fraternal de las mujeres, situación confirmada por Adela quien utiliza una hipérbole y una metáfora en referencia al papel que juega el hombre en la situación, aclarando ademas que las cartas ya se han jugado y que Pepe el romano ya se ha apoderado de ella (ya se ha entregado físicamente), por su parte Martirio a modo de escapar simplemente niega los dichos de su hermana en un intento desesperado por negar lo que ya ha sucedido y que es prácticamente innegable; Adela en la línea treintaidos comienza una prolongada intervención, cargada por metáforas e hipérboles que representan su persistencia ante la situación, aclara que por su fuerza no será simplemente desplazada contra su voluntad como lo ha sido siempre al igual que sus hermanas, se nota el carácter y el anhelo libertario que representa la menor de las hijas de Bernarda Alba donde además se incluye el carácter religioso clásico de la época contextual; Martirio nuevamente responde de manera desesperada siendo nuevamente desplazada por las sentimentales intervenciones de Adela quien utiliza la ironía en referencia a su situación actual, ya no le importa nada y simplemente cumplirá sus objetivos a toda costa a modo de concluir el tercer apartado dando paso a la conclusión final del fragmento. El último apartado comienza con una metáfora utilizada por Martirio que se refiere a su persistencia, a pesar de que ya no tiene mucho que decir, se mantendrá firme en evitar que su hermana rompa el esquema determinado por el contexto social e histórico en conjunto con la frustración personal que presenta ante su propia situación, nuevamente Adela interviene descalificando a Martirio y exaltando su condición de fuerza y determinación. Martirio responde de manera desesperada y sofocada por la determinación de su hermana quien le contesta de manera similar, declarándose víctima del contexto y que ya no se someterá ante este, desconociendo a Martirio ya sumisa ante la autoridad y la injusticia. En las últimas seis líneas ocurre un forcejeo más violento entre las hermanas que simplemente materializa la fijación temática del último apartado que es la imposibilidad de solucionar sus conflictos donde Martirio toma por  solución acudir desesperadamente  a la autoridad que a ambas ha reprimido durante toda su vida que es la figura violenta y autoritaria de la madre mediante una reiteración desesperada.

6. Conclusión
El análisis del fragmento nos ha hecho reflexionar acerca de las temáticas más importantes de la obra, por una parte Adela que persiste en su determinación por sobre todo obstáculo y que como sabemos la lleva a un trágico desenlace, también encontramos la desesperación y sumisión de las hijas de Bernarda Alba personificada en este caso por Martirio quien se ve simplemente imposibilitada a tomar decisiones y a demostrar determinación frente a su más profunda voluntad y deseo. Esto en conjunto con los elementos de incidencia religiosa y clásica de la época configura de alguna manera lo que viene a ser la introducción o condición para el desenlace final de la obra.  

lunes, 22 de abril de 2013

Primer comentario de texto, La casa de Bernarda Alba.


Pablo Pinto 
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a. Localización:
La generación de 1927 se caracteriza por conjugar a varios poetas y artistas cuyo periodo de actividad está caracterizado y profundamente marcado por la guerra civil española, y que por varios motivos tuvieron que permanecer en España a pesar de la poca o nula afinidad con el régimen franquista, Federico García Lorca se encuentra en la corriente denominada pluralista o neo pluralista, termino referente a una característica particular en la métrica poética o lírica más bien tradicional. Esta generación del veintisiete, se caracteriza en la actualidad por la amistad y camaradería de varios de sus miembros, por ejemplo la relación de Rafael Alberti, Federico García Lorca y Emilio Prados, quienes incluso vivieron juntos de jóvenes hacia el año 1924. Lazos de amistad como estos se mantuvieron en pie incluso luego de la cruenta guerra civil española y produjo, durante toda la existencia de la generación un intercambio natural de ideas ya fuese directamente o por medio de la correspondencia. El surgimiento de esta generación literaria se produce en 1927 durante la conmemoración centenaria de Góngora en la ciudad de Sevilla a pesar de las afinidades personales anteriores de varios autores y artistas de dicha congregación por ejemplo en la publicación de material en importantes revistas hasta la aparición de órganos de difusión propios, como fue la revista litoral, revista distribuida por Altoaguirre en cooperación con varios miembros de la generación de 1927 y dirigida a un público minoritario. En cuanto a los aspectos prácticos, la generación del veintisiete se caracteriza por una confianza ante el arte como principio de creación y profundización de la vida, este último principio se conoce como la “conciencia artística”. También se destaca la deshumanización plasmada en el desprecio del sentimentalismo. Finalmente, podemos señalar que la Generación de 1927 siempre siguió dos tendencias fundamentales, por un lado la pureza y por otro el tradicionalismo de la literatura Española.  
Federico García Lorca, nacido en la ciudad española de Granada el  5 de junio de 1898, fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, fue asesinado en 1936 luego de la guerra civil española. Entre sus obras más importantes se encuentran La casa de Bernarda Alba, Yerma, Bodas de sangre y su amplio contenido de poesía, donde se destacan Libro de poemas oda a Salvador Dalí y seis poemas Gallegos.  
La casa de Bernarda Alba, fue escrita por García Lorca en 1936, pero fue presentada a post-mortem del autor el día 8 de marzo de 1945 en la ciudad de Buenos Aires.
La obra trata sobre una familia más o menos adinerada en un pequeño pueblo español, donde una madre se esmera constantemente por limitar y reprimir a sus hijas luego de la muerte de su padre forzándolas a vivir un luto de 8 años en contra de su voluntad. Esta represión, causa en las hijas, especialmente en la menor un profundo deseo de libertad e independencia, lo que se ve plasmado en las actitudes sexuales y femeninas de las jóvenes.
El acto tercero, donde se encuentra inserto el fragmento corresponde al quiebre final y el posterior trágico desenlace situacional debido a la insostenible represión de Bernarda Alba hacia sus hijas, este quiebre y desenlace se personifica puntualmente en la hija más joven de la tiránica madre, Adela.
El fragmento corresponde a las ultimas 8 escenas, se caracteriza por un constante flujo de personajes que entran y salen varias veces, Adela luego de presenciar el aparente asesinato de su amado, se encierra en un cuarto solitario, Bernarda, las hermanas y la Poncia aclaran que Pepe el Romano no ha muerto y al ir  en busca de Adela, la encuentran muerta sola en el cuarto. Finalmente Bernarda persiste en su deseo por  mantener la apariencia de una familia honrada.
b. Tema: El tema predominante en el fragmento es el deseo imposible y frustrado representado por la hija menor Adela en oposición a la realidad autoritaria y violenta impuesta por la madre.
c. Estructura: El texto corresponde a un dialogo con presencia de seis personajes. Bernarda, Adela, Magdalena, Angustias, Martirio y La Poncia, esta última representa un quiebre en el esquema al ser la única mujer que no pertenece directamente a la familia.

d. Apartados: El fragmento lo podemos dividir en cuatro apartados fundamentales que subdividen la temática y el curso del desenlace de la historia:
1: El primer apartado abarca desde el comienzo del fragmento hasta la quinta línea que corresponde a la segunda intervención de Adela. La temática representada en este apartado es la desesperada oposición a la violenta autoridad de la madre por parte de la hija.
2: El segundo apartado abarca desde la sexta línea, correspondiente a la entrada al dialogo por parte de Angustias, hasta la número trece, que constituye la cuarta intervención de Adela. Representa fundamentalmente la imposición tiránica y masculina de Bernarda ante el cuestionamiento y la oposición de sus hijas.
3: El tercer apartado abarca desde la línea número catorce hasta la línea número veintisiete, ambas constituyen tanto la primera como la última intervención de la Poncia en el fragmento. Representa los conflictos internos entre las hermanas (envidia) Martirio, Adela y Magdalena desembocando en un desenlace fatal y trágico.
4: El cuarto apartado abarca desde la línea número 28, corresponde a la primera de las dos intervenciones finales de Bernarda, hasta el final del fragmento que vendría a ser la última. Representa la incondicional e irracional intención de Bernarda por mantener la imagen inmaculada de su familia aun por sobre la integridad psicológica o física de sus propias hijas.

e. Comentario por líneas:
En las primeras 10 líneas del fragmento, primeramente se fija y se representa la imposición tiránica y violenta de Bernarda Alba hacia quienes la rodean, el rayo entre los dedos hace referencia al símbolo fálico de poder y rectitud en referencia al dios romano júpiter. “La cama de las mal nacidas”, nombrada en la segunda línea, corresponde a un eufemismo en referencia  directa al uso del corral como lugar de encuentro íntimo y a escondidas. Ya en la tercera línea, es importante mencionar que ocurre una situación inédita en la obra, por primera vez una de las hijas sometidas al autoritarismo de Bernarda ejerce una discusión o le hace frente a su actitud dominante, situación introducida por la acotación “haciéndole frente” en representación  al primer cuestionamiento hacia la autoridad violenta impuesta por Bernarda y representada por medio del simbolismo anterior, particularmente del bastón de Bernarda Alba que representa la tiranía, violenta y autoritaria en contra de sus hijas en conjunto con el desquite oral en los dichos de Adela “Aquí se acabaron las voces de presidio” rompiendo este esquema de sumisión ante la autoridad, este bastón es quebrado por Adela en un acto de rebeldía. La inmediata reacción de Magdalena ante la última acción de Adela calza de buena manera la caracterización por parte de la abuela María Josefa que la califica anteriormente como una persona envidiosa y cruel. Adela mantiene sus intenciones y persiste en su deseo de libertad por sobre la indiscutible autoridad maternal y también por sobre la relación con sus hermanas interviniendo en contra de Martirio haciéndole saber de forma déspota sus intenciones con Pepe el romano calificándolo a Pepe como un León, esta caracterización representa una de las tantas imágenes o aspectos sexuales de la obra. Los dichos de Angustias en reacción a los dichos de su hermana Adela presentan los matices religiosos característicos de la época literaria. Ya en la séptima línea se exalta de manera drástica la violencia desquiciada de Bernarda Alba, carácter representativo de que ella hará hasta el último esfuerzo para controlar y suprimir las libertades de sus hijas, además, la utilización de la escopeta como único desenlace posible eliminando toda postura pro dialogo o conciliadora en este caso con su hija menor Adela que en las dos siguientes líneas mantiene en pie su postura rebelde y contraria a su madre, apareciendo nuevamente el cuestionamiento de una de las hermanas, Angustias y la posterior prevalencia de la falta de apoyo de Magdalena a su hermana Adela, exponiendo nuevamente su caracterización realizada por la abuela María Josefa. En la undécima línea, ocurre la imposición triunfal de Bernarda frente a la rebelión de su hija Adela ocurriendo el aparente asesinato de Pepe comunicándole que llorar y esconderse no la libraran de una sanción (en referencia a la personificación de los muros que defienden de la vergüenza) situación con  inmediata aprobación de Martirio frente a la resolución de su madre, esto último representa a Martirio como una persona despiadada, envidiosa y una tremenda similitud con su madre Bernarda y el desprendimiento psicológico de Adela frente a la muerte de su amado Pepe el romano. Se abre una ventana de incredulidad ante la muerte de Pepe el romano por parte de la Poncia en una de sus tantas intervenciones en los temas familiares, lo que representa perfectamente su cercanía y confianza con esta última debido fundamentalmente al tiempo de servicio que esta tiene en la casa familiar, Martirio le da la razón a la primicia de la Poncia aclarando que Bernarda erró el disparo y que Pepe el romano no ha muerto, creando nuevamente un conflicto situacional entre las hermanas con el apoyo de su madre Bernarda, que con sus dichos exalta su caracterización masculina (cualidad implícita correspondiente al contexto de la obra).
El conflicto situacional ya mencionado desemboca en importantes dichos de Magdalena (línea 17), los cuales representan netamente la desconfianza entre las relaciones fraternales de las hermanas, esto último le entrega al tercer apartado la incertidumbre que desemboca en el trágico desenlace de la historia, en los dichos de Martirio, se nota un hipérbole. El rio de sangre sobre la cabeza representa las malas intenciones de la esta última hacia su hermana Adela, intenciones marcadas por la envidia y la intolerancia de Martirio en contra de su hermana menor. Nuevamente ocurre una intervención de La Poncia en los asuntos intrafamiliares, en este caso, se refiere a Martirio como un ser maldito, eso representa el odio de La vieja criada por Martirio y la preocupación casi maternal por la hermana menor Adela, a su vez Magdalena reprueba directamente las acciones de su hermana Martirio haciendo un alusión clara a la inevitable relación fraterna a pesar de haber sido caracterizada como cruel y envidiosa anteriormente. Ya en la línea 21, se observa a Bernarda tranquila sobre sus actos, a pesar de no haber podido asesinará Pepe el romano, sabe que ha engañado a su hija Adela y utilizara este recurso para mantener la presión y la sumisión de sus hijas y quienes la rodean. La exclamación de Poncia representa la incertidumbre generalizada en cuanto al desenlace de los acontecimientos recientes en conjunto con Bernarda que persiste en mantener la presión y la culpabilidad sobre su hija Adela. La intervención repentina de la Criada corresponde a un elemento importante ya que rompe con el principio de control absoluto definido por Bernarda a lo largo de la obra, ya que al despertar a los vecinos, se origina un deterioro de la imagen de la familia que Bernarda intenta mantener a toda costa, lo anterior se exalta en la línea 25 cuando Bernarda en voz baja comienza a perder el control de la situación debido a la preocupante notificación de la criada, pero manteniendo siempre el rugido en referencia a la masculinidad que personifica Bernarda Alba, amenaza varias veces a su hija Adela y La Poncia logra entrar finalmente a la sala donde se encontraba encerrada Adela y la encuentra colgada, le recomienda a Bernarda que no entre a la sala. En el último apartado, ocurre la conclusión final de la obra, Bernarda emplea una metáfora en referencia a la vivencia de Pepe el Romano a quien maldice imponiendo el carácter trágico de la obra, y se esfuerza por mantener la falsa imagen inmaculada y perfecta de su familia diciendo que su hija menor ha muerto virgen y que debe ser vestida como una doncella, carácter representativo de la hipocresía tiránica de Bernarda Alba. Nuevamente se observa la envidia y las malas intenciones de Martirio y finalmente Bernarda ejercen una mayor presión sobre su familia por medio de una hipérbole (mar de luto) y una personificación, donde declara la importancia de mirar a la muerte cara a cara, termino referente a mantener la imagen de la familia a toda costa sin llorar ni desplomarse. Finalmente con la utilización de una pregunta retórica para mantener el pleno silencio de sus hijas en conjunto con la repetición de la palabra silencio que hace prevalecer la autoridad descriteriada e irracional de la madre.

f. Conclusión:
El oscuro y violento clima en el que suceden los acontecimientos del tercer acto y más puntualmente de las últimas ocho escenas, plasman perfectamente la temática de la represión, el machismo y la religiosidad impuesta características de la época. El tema fundamental del fragmento es puntualmente el deseo frustrado por la autoridad de la madre, temática perfectamente plasmada a lo largo del tercer y cuarto apartado donde Adela, la hija menor acaba suicidándose debido a la constante persecución y represión de su libertad tanto sexual como personal. Es importante aclarar que en la época de la preguerra civil, el cristianismo español estaba sumamente exaltado y era muy común la constante represión de las mujeres por parte de los hombres, en este caso Bernarda Alba con su tiranía y su violencia representa esa constante represión masculina en contra de la mujer. Federico García Lorca, quien vivió el proceso de Preguerra y Guerra civil española da cuenta de que La casa de Bernarda Alba se basa en hechos verídicos y puntualmente en la vida de una de las casas vecinas a la suya. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Las primeras miradas, Mario Benedetti.



El poema “Las primeras miradas”, está incluído en el poemario “Solo mientras tanto” del escritor Uruguayo Mario Benedetti, el cual fue publicado en el año 1950. Su autor, nacido el 14 de Septiembre de 1920 en la provincia Uruguaya de Paso de los toros, fue galardonado con varios premios durante su carrera, entre los cuales destacan: El premio Francisco de Miranda, entregado personalmente por el presidente de Venezuela y que corresponde a la máxima condecoración a las letras en dicho país; El premio Reina Sofía de poesía iberoamericana;  El premio de letras del fondo cultural de la alternativa bolivariana para las Américas, entre otros. Benedetti perteneció a la denominada generación del 45, la cual se destaca como una generación vanguardista debido a las diferencias que marca con el esquema literario tradicional de la época, a la cual pertenecieron también autores de la categoría de Idea Vilariño, Juan Carlos Onetti, Ángel Rama entre otros. Benedetti falleció el día 17 de mayo de 2009 en la ciudad capital de Uruguay, Montevideo cerrando de esta manera  una carrera llena de éxitos y reconocimientos, mas de 80 libros publicados en más de 20 idiomas en todo el mundo además de una carrera política y social sumamente activa y de cierto modo, admirable.

El tema del poema es la nostalgia del hablante lirico por su infancia.

Este poema esta dividido en tres estrofas irregulares, en las cuales se distribuyen los versos mayoritariamente de arte mayor, especialmente los tridecasilabos, endecasílabos y alejandrinos, sin embargo existe un verso de arte menor en la tercera estrofa que rompe con el esquema predominante del poema. Existe una rima asonante de manera muy irregular y desordenada a lo largo del poema que enfatiza la idea a entregar por el hablante lírico y a su vez entregar la musicalidad correspondiente al género a trabajar.

Como ya se mencionó anteriormente, el poema se encuentra dividido en tres estrofas, que a su vez representan los tres apartados correspondientes al poema. El primer apartado, recoge la idea principal del poema, es decir, la nostalgia del hablante lírico por su infancia. El segundo apartado nos presenta la actualidad frustrada del hablante lírico, y por último en el tercer apartado se enfatiza la idea de la infancia, y se contrasta a su vez con la actualidad.  

En el poema “ Las primeras miradas”, la idea de disconformidad ante la cruda realidad se ve reflejada en los sentimientos de nostalgia, impotencia y deseo, los cuales enfatizan  que sus primeras experiencias o las primeras miradas del hablante lírico pasan a formar parte de un borroso pasado, desaparecido en el tiempo y al cual anhela volver. Ya desde los primeros versos del poema, se comienza a apreciar la soledad impregnada dentro del hablante  lírico debido a la pérdida de los recuerdos infantiles claramente destacado en el verso número tres y luego con la paradoja en el cuarto verso que ayuda a comprender la soledad en la que el hablante se encuentra inmerso. En estos primeros versos, el hablante lírico metaforiza sus recuerdos de infancia con la imagen de los pequeños duendes que ya no están, haciendo clara alusión a los personajes ficticios típicos de los relatos infantiles narrados por padres y madres, haciendo además énfasis en el bullicio, la inquietud y el elemento lárico que en conjunto configuran  las características básicas de la vida plena de un niño. De igual modo, se hace referencia al cambio de ambiente que el hablante lírico ha tenido que sufrir, y por tanto también a la perdida de la alegría siendo remplazada por la angustia y la soledad.
         
                En los versos siguientes, en el segundo apartado para ser más exactos, el hablante lírico se encuentra muy disconforme con respecto a su realidad además de sentirse impaciente tanto por recuperar su vida pasada como por escapar y alejarse de su actualidad, esta impaciencia se ve representada por una imagen literaria y personificación cuando nos encontramos con los “muslos impacientes”. Continúa el  ambiente angustioso en donde este se encuentra impotente al darse cuenta que absolutamente nada podría detener el cambio y es por esto que definitivamente su realidad actual no es aceptada por el mismo, viéndose rodeado metafóricamente por un “aire muerto” que representa la poca vitalidad y el tormento que vive día a día el hablante lirico en su vida como adulto y que periódicamente, se contrasta con los recuerdos de su vida infantil; Ya desde el verso numero once, el hablante lirico presenta de otra manera sus inquietudes y se expresa de manera distinta acerca  de su tormentoso presente, haciendo énfasis por ejemplo en los fantasmas que representan la infancia que no se permite sentir por la nueva forma de ver las cosas, expresado metafóricamente como las nuevas y endurecidas palabras. A medida que el hablante lírico se acerca al final del poema, enfatiza su expresión en cuanto al profundo anhelo que siente por volver a su infancia y mas que eso, a sentir como lo hacia antes, situación representada por los primeros ojos y que se ve imposibilitada por su agónica situación de soledad en el que esta inmerso.     

Finalmente, en los últimos versos el hablante lírico expresa su anhelo por regresar  y revivir las alegrías de sus anteriores vivencias. Esto se ve plasmado de manera muy simbólica en los últimos dos versos con la presencia de una elipsis y un hipérbaton, figuras que potencian los sentimientos del hablante. Es en este último apartado en donde se vuelve a presentar los sentimientos de felicidad que evocan sus recuerdos de la infancia, en donde el actor o hablante lírico utiliza dos interrogaciones para preguntarse de qué manera se podrían revivir esos hechos pasados, y una antítesis para enfatizar el mensaje a entregar, debido a que en su nuevo mundo no encuentra sitio para depositar su larga y fría soledad.

El poema esta marcado por varias de las características principales del estilo de Mario Benedetti, entre las cuales se destacan la simpleza en la redacción, el carácter inclinado hacia el pesimismo y la cotidianidad de las cosas, lo cual se contrasta un poco con las figuras literarias, que constituyen un elemento más escaso por lo general en las obras del autor. Bajo nuestro punto de vista, el hablante lirico, correspondiendo a las características del autor intenta exaltar aquellas cosas o situaciones que comúnmente se pasan por alto o no se toma en cuenta de una manera especial y sumamente figurativa, tanto así que uno como receptor de su mensaje  puede hasta cambiar su percepción en cuanto a ciertas cosas que en su momento no fueron consideradas adecuadamente. En otras palabras, poemas como “Las primeras miradas”, presentan el carácter particular de Benedetti en todo su esplendor, haciendo énfasis en cosas que a diario suceden a casi todos, pero que pocas veces son debidamente consideradas. 

Pablo Pinto 
Rodrigo Breguel 
2° Medio